miércoles, 22 de julio de 2009

Obama se considera sin gracia para la moda

El presidente estadounidense, Barack Obama, admitió el martes que le falta un poco de gracia a la hora de vestirse, pero descartó las sugerencias de quienes indican que debería prestar más atención a la moda.

"Esta es mi actitud: Michelle se ve fabulosa. Yo soy un poco sin gracia", rió Obama en una entrevista en la NBC.

El mandatario se defendió así de las expresiones de horror que recibió de parte de los críticos de moda por unos pantalones vaqueros que usó para el primer lanzamiento en un partido de béisbol en Saint Louis, la semana pasada.

"Odio hacer compras. Esos vaqueros son cómodos. Y para aquellos que quieren que su presidente se vea muy bien en sus vaqueros ajustados, lo siento, no soy el tipo", indicó, encogiéndose de hombros.

Consultado sobre si usaría los populares vaqueros de talle bajo, agregó: "Lo lamento (...) no me sienta bien. No tengo 20 años".

miércoles, 24 de junio de 2009

El Reino Unido responde a Irán con presiones diplomáticas

No hay vuelta atrás. Ni las protestas en las calles, ni las más de seiscientas reclamaciones presentadas por la oposición van a impedir que Mahmud Ahmadineyad sea investido presidente. El Parlamento adelantó ayer que celebrará la ceremonia entre el 26 de julio y el 19 de agosto.

Una decisión adoptada cuando la guerra diplomática con Occidente ya es total: tras la expulsión de los dos diplomáticos británicos de Teherán el lunes, ayer el Reino Unido respondió con dos expulsiones iraníes de Londres; Javier Solana, alto representante de la UE para Política Exterior, condenó la violencia; países escandinavos como Dinarmaca, Finlandia o Suecia llamaron a consultas a los embajadores iraníes (Alemania u Holanda ya lo hicieron el lunes); e Irán acusando de injerencia a la ONU.

Lo que sí concedió ayer a los manifestantes el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, fue una ampliación de cinco días del plazo para que los candidatos presidenciales derrotados puedan presentar quejas relativas al fraude electoral ya reconocido por el mismo régimen -tres millones de votos fraudulentos y pucherazo en 50 ciudades-. Sin embargo, nada va a cambiar los resultados oficiales ofrecidos por el ministerio de Interior: el Consejo de los Guardianes iraní rechaza anular las elecciones.

Pero la calle de Teherán va por otro camino. Aunque la contundente respuestas de policías y paramilitares ha reducido el número de personas que toman parte en las protestas, estas parece que no van a terminar, según difunden los medios cercanos a los líderes reformistas.